lanzaroteA pesar de la Serra da Capelada atesora herramientas de piedra pulida más 4.000 años de edad que se han vuelto más remota testimonio en lo que se conoce acerca de la presencia del hombre en este país, tenemos que volver al siglo XI para certificar la existencia, en la orilla del mar, un lugar conocido como Cetaria. Lo mismo que, Paso el tiempo co, sería la solución de la actual villa de Cedeira. esto surge, posiblemente, en la segunda mitad del siglo XII y lleva en su propietario un miembro de la familia de gran alcance de la cerradura del condado. El poder de las instituciones eclesiásticas hacer sentir su presencia en el momento. Así, vastas extensiones de tierra cedeiresa engrosar el patrimonio Monasterios Pedroso, Xubia, Sobrado y la Orden de San Juan de Jerusalén. más tarde, en el siglo XIII, lo mismo sucede con el Monasterio de Oseira. Pero, indudablemente, el más significativo es que, incluso en el siglo XIII, el muelle Cedeira ya mantiene relaciones con otros puertos más allá de los mares. Por estas fechas, el pueblo tiene una pared y, en el siglo XIV, señala la existencia de una fortaleza. Momento en el que los habitantes de Cedeira llegan a convertirse en vasallos de la Casa de Lemos. Una situación que persistirá hasta los primeros años del siglo XIX. abundante documentación en la época del Antiguo Régimen y, en este, puede ver el día a día de la sociedad: el duro trabajo de los marineros de los agricultores, el afán de comerciantes y empleados, se refiere a clérigos y nobles; la angustia de toda la comunidad antes de atacar a los enemigos por mar; as cofradías, fiestas religiosas ...

En el siglo XVIII hay un punto de inflexión. Destaca el fuerte de la Concepción, en respuesta a un ataque castigado Inglés y, mientras tanto, la población crece, Aunque los jóvenes Abadón el campo para ir con el Arsenal de Ferrol, donde el trabajo fue mejor pagados.

La primera mitad del siglo XIX se vuelve mortal. syntenic población de bajos y los efectos de la guerra de la Independencia. Quince parroquias que componen la jurisdicción cedeiresa, de ocho a formar parte de otros municipios. Entre ellas, San Juan Moeche.

En la segunda mitad de ese siglo se puede recuperar y abre nuevos espacios urbanos, la orilla del mar. El nuevo trabajo fábrica de salazón y cetareas. Esta tendencia al alza no se detiene en el umbral del siglo XX. Nuevos canales de comunicación acercarse a los viejos caminos de tierra. El pueblo se ilumina y el turismo hace su aparición.